FAMILIA CON HIJOS EN EDAD PREESCOLAR

Búsqueda personalizada

FAMILIA CON HIJOS EN EDAD PREESCOLAR
Teóricamente la edad preescolar llega hasta cuando el niño comienza la Educación Primaria, el problema es que en la práctica, todos los niños tienen contacto con instituciones educativas mucho antes (guarderías, jardines de infancia, parvularios…). debido a varios factores que presionan para que esto se produzca antes (sociales, económicos y culturales).
Desde la psicología, se piensa que el primer año de vida, es un ciclo vital con características y fenómenos tan importantes que lo convierten en un periodo con entidad propia (SPITZ, 70). Esto lo diría en contestación a los que defendían que había 3 infancias (1ª nac. - 3; 2ª 4 - 7; 3ª 8 - 10/11). Por ello, en esa etapa se dan unos procesos evolutivos muy importantes para la maduración de la personalidad del hijo.

La situación real (no la teórica), en la que el niño empieza antes a ir a instituciones plantea muchos problemas en cuanto a la maduración del niño. Cada vez más niños se empiezan a llevar a alguna institución (más o menos adecuada desde el punto de vista educativo) ya desde el primer año de vida (por la incorporación de la mujer al mundo laboral…). Algunos niños viven varias horas al día en una guardería cuando sólo tienen días. La familia debe saber y tener las ideas claras sobre las repercusiones que puede tener esto, ya que si la familia está informada y preparada para afrontar este desafío, se evitarán males mayores.

Hemos dicho que en este ciclo vital, se producen procesos muy importantes y la mayor parte de ellos se centran en la relación madre-hijo, por ello hablamos de repercusiones si esta relación no se produce correctamente. No quiero decir que la figura del padre no sea importante (ya hemos visto su importancia al hablar del padre) pero si, que el porcentaje más alto de influencia en lo que va a ser la personalidad del niño corre a cargo de la madre en este periodo.

Dependiendo de cómo lo llevemos, de si lo realizamos adecuadamente o menos, aparecerán o no algunos fenómenos. Por ejemplo ahora vamos a ver la relación madre-hijo en esta etapa y los efectos de su abandono:

RELACIÓN MADRE-HIJO Y EFECTOS DEL ABANDONO MATERNO

 

El tipo de relación que se cree entre la madre y el hijo va a ser muy importante en todo lo que tenga que ver con la evolución del niño; a través de esta relación se ponen las bases de lo que serán las vinculaciones con el mundo externo. La madre envía mensajes a través de la piel, de las emociones… capaces de hacer que el niño tenga reacciones positivas (sonrisa, búsqueda de alimento…), y negativas (llanto, irritabilidad…). Si el niño no recibe en las primeras impresiones la sensación de ser aceptado devolverá a la madre un lenguaje para expresar su sensación de abandono.

El niño se sentirá abandonado si no se percibe como objeto de placer y orgullo para la madre y este placer la madre lo traducirá con actitudes de haber aceptado al hijo, de haberle querido, de haberle alimentado… Todo lo que limite esto, este cuidado materno, producirá alteraciones inmediatas o lejanas, según está muy demostrado.

El niño empieza a percibir el mundo externo a través de la madre (a través de sus manos, del pecho, de las emociones de la madre…), si la relación es adecuada al cogerlo en brazos, alimentarlo, bañarlo, dormirlo, etc., el niño se sentirá querido, pero si la comunicación es brusca, irregular y desigual aparecerán en el niño manifestaciones de angustia, ansiedad, miedo, etc., y todo un comportamiento reactivo con fuertes componentes de agresividad.

El momento evolutivo en el que todo esto (este tipo de comunicación) es más importante y necesario, es durante esta etapa preescolar, es decir:

- el 1er contacto con la madre
- la lactancia y el destete
- el aprendizaje de hábitos primarios (caminar, balbuceos, control esfintérico…)

Lo que el niño necesita en esa fase preescolar, es precisamente la cercanía física y emocional de la madre. Si la madre no está presente (física y emocionalmente) el sentimiento de amenaza estará siempre presente en los aprendizajes del niño, hasta interiorizar estos temores para toda la vida.

La EXTEROGESTACIÓN:

El ser humano nace muy inmaduro, al nacer, tras 9 meses de gestación, no ha terminado su proceso de maduración, destacando:

- Una inmadurez neurológica
- Una inmadurez enzimática
- Una inmadurez inmunológica

por esto, son necesarios otros 9 meses (más o menos), que son como una 2ª gestación en el exterior para madurar lo suficiente, para terminar la maduración inicial.

El dato que suele indicar que esta maduración ha terminado es cuando el niño puede ponerse de pie, que es cuando está preparado para empezar a moverse sólo y empezar una nueva etapa de independencia de la madre. Entonces ahí, durante esos nueve meses siguientes al nacimiento, debe estar la madre y si no es así, el niño va a resentirse de este abandono.

 

Búsqueda personalizada

Mas cosas de preescolar , educación y niños e infantil

Tags: , , , , , , , , , , , ,

Comments are closed.